Memphis Grizzlies

Entrevista a Santi Aldama: "Mi sueño era jugar en la NBA y ser jugador profesional"

Apenas han pasado unos días desde que Santi Aldama firmase su mejor partido en la Summer League. Un sprint en lo deportivo que lo llevó a disputar un total de 4 partidos en Las Vegas como parte de su proceso de adaptación a la NBA. En aquel último compromiso, el canario se desquitó del desacierto que lo había acompañado en sus primeros minutos con la camiseta de Memphis Grizzlies, anotando 13 puntos y capturando 11 rebotes, así como sumando 4 asistencias y 2 tapones en 26 minutos en cancha. La manera perfecta de poner el broche de oro a un torneo para el que apenas tuvo tiempo para prepararse.

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Elegido en el puesto 30 del Draft por Utah Jazz y traspasado automáticamente a Memphis Grizzlies, el nativo de Las Palmas de Gran Canaria no ha seguido el camino habitual para llegar a la NBA desde España. No se formó en una cantera ACB y no ha dado el salto desde un equipo profesional, sino desde la NCAA, siendo el primer español en lograr alcanzar la liga norteamericana siguiendo la vía del college. "Es un camino bastante distinto, pero demuestra que cada uno tiene su propio camino y no por ser distinto es más malo o más bueno. Es una cuestión de cómo eres y en qué situación estás", dice Aldama desde su habitación en Memphis a NBA.com en español.

Con 20 años, Santi Aldama llega a la mejor liga del mundo en una franquicia con mucha historia en España y donde compartirá vestuario con Juancho Hernangómez, recién traspasado desde Minnesota Timberwolves, y que será clave en sus primeros pasos. "Tenerlo va a ser importante, alguien que lleva muchos años jugando y que me va a poder ayudar mucho", cuenta el canario.

La conversación con el ala pivote español, que debutará en la NBA el próximo mes de octubre.

-Aunque ha sido una experiencia corta en cuanto a partidos supongo que la Summer League ha debido de ayudarte mucho en tus primeros pasos como profesional, sobre todo teniendo en cuenta cómo has ido creciendo de partido a partido, ¿cómo la has vivido en lo deportivo?

-Muy bien la verdad. Ha sido todo muy rápido porque primero llegué a Utah, porque el equipo estaba ahí. Los dos rookies no podíamos entrenar, no podíamos hacer nada porque el trade no era oficial. Entonces, una vez llegamos a Las Vegas hicimos un entrenamiento y empezamos a jugar. Fue todo muy rápido, conocer a todo el mundo y fue una buena experiencia.

Cada partido me sentía más cómodo. Llevaba mucho tiempo sin jugar, me faltaba un poco de ritmo, eso se notó, pero cada día me encontraba más cómodo, sintiéndome mejor en cancha y eso creo que me ha ayudado a lo que viene ahora con el training camp y la temporada como toma de contacto. Me ha servido bastante. Al final es parte del proceso de adaptación, así que muy contento con la experiencia.

-Desde fuera lo que más me ha llamado la atención de tu Summer League ha sido la defensa, eras capaz de cambiar el par aunque pudieran ser más rápidos aparentemente o muy habilidosos con la bola, ¿cuáles han sido tus sensaciones en defensa? Te lo pregunto porque en la mayoría de perfiles de scouting se apuntaba a eso como uno de tus puntos a mejorar, cuando en la Liga de verano ha dado la sensación opuesta.

Yo creo que lo he llevado bastante bien, como te digo, de menos a más. Los primeros días me faltaba ritmo, llevaba mucho sin jugar y todo eso, pero me encontré bastante cómodo. Y al final yo creo que he dado un paso bastante grande en defensa, me siento bastante cómodo, incluso cuando hay mismatch. Siento que tengo la capacidad de defender a gente más pequeña aunque obviamente no sea lo ideal, pero en una situación dada.

Cada día me sentía mejor, más cómodo, más rápido y me movía mejor, así que la progresión en estos cuatro partidos fue muy buena. Si hubiésemos jugado un par más se hubiese notado aún más. Los entrenadores también nos ayudaron mucho, vimos mucho video y eso me ayudó bastante, ser capaz de ver dónde mejorar. Una buena experiencia y demostrar, que al final estoy ahí.

-Y hablando ahora del ataque, quizás te habrá resultado complicado encontrar tu hueco dado el estilo de juego que se da en la liga de verano. Mucho ritmo, juego rápido, muy vertical. ¿Cuáles han sido tus sensaciones?

-De menos a más, quizás en ataque un poco distinto que en defensa, en defensa sí que fue una progresión continua y buena, en ataque me costó un poco más los primeros partidos y el último ya sí que estuve más cómodo.

Yo creo que es una cosa de piernas, ritmo, un poco de todo, porque realmente la diferencia entre el primer partido y el último fue que metí los tiros. En todos los partidos tuve tiros solo, buenos tiros. Yo creo que es primero acostumbrarme al juego, ver de dónde vienen mis tiros y luego a veces solo es meterla. Muy cómodo y si hubiésemos tenido un par de partidos más incluso mejor. Una experiencia positiva que me va a servir para lo que viene, el poder ver estos partidos y ver de dónde sacar más cosas y dónde mejorar.

-Tu camino hasta la NBA ha sido bastante diferente al de otros españoles u otros europeos en general. Al final no te formas en una cantera ACB sino en Canterbury y de ahí pasas a la NCAA, ¿por qué decidiste apostar por CBA en lugar de ir a Gran Canaria, por ejemplo, con quienes jugaste la minicopa?

-Yo estaba en Canterbury Academy, que es mi colegio. Estuve ahí hasta los 18, cuando acabé bachiller, porque el trabajo era muy similar al de otros equipos ACB, era muy buen trabajo, teníamos siempre equipos TOP, quedábamos 3º-4º de España. Creo que quedarme en ese entorno, seguir en mi colegio y seguir desarrollándome ahí era lo correcto porque el trabajo era tan similar que no merecía la pena irme porque trabajábamos tan bien y en sintonía con todo que me ayudó bastante.

Antes de mi último año júnior decidí comprometerme con Loyola porque tenía muy buena relación con Ivo Simonic, que es el entrenador ayudante, y un poco más de lo mismo, quería compaginar estudios con básquet, porque los estudios son algo muy importante para mí, pero sabiendo que me iba a venir muy bien deportivamente, porque mi sueño era jugar en la NBA y ser jugador profesional de básquet. Aunque también quiero tener una carrera. Entonces, deportivamente era lo mejor para mí y así ha sido, me ha ido bastante bien, estos dos años he hecho una progresión bastante grande.

Es un camino bastante distinto, pero demuestra que cada uno tiene su propio camino y no por ser distinto es más malo o más bueno, simplemente cada uno dependiendo de sus circunstancias tiene un camino u otro. Como te diría que Usman su camino es completamente distinto al mío e igual de bueno que el mío. Es una cuestión de cómo eres y en qué situación estás.

-Lo más llamativo de tu paso por college es que, al contrario de lo que sucede en otras universidades, no te encorsetaron en un rol y en un sistema, sino que te permitieron crecer y potenciaron el perfil que apuntabas a ser, ¿como de importante ha sido para tu desarrollo Loyola?

-Fue muy importante, jugábamos del 1 al 4 igual. Fue una de las conversaciones que tuve con Ivo y con Tavaras Hardy, nuestro primer entrenador, cuando fui a visitarla. Fue lo que me dijeron: está es nuestra idea. Y lo cumplieron, obviamente. Nuestro juego era todo lecturas y del 1 al 4 hacíamos todos lo mismo. Realmente pegaba mucho con cómo soy yo porque llevo toda mi vida jugando por fuera y, ahora, más por dentro, y me dio la opción de jugar ambas cosas y ver lo que era lo mejor para mí y para el equipo. Al final nos fue muy bien, la pena es que el año pasado al final perdimos en la Final. Personalmente fue una muy buena experiencia, tanto deportivamente como académicamente.

-El hecho de que lleves dos temporadas allí al final ayudará bastante en tu proceso de adaptación, sobre todo por el idioma y la cultura, ¿cómo te has encontrado en estas semanas? Sobre todo por el cambio que supone el college con respecto a la NBA fuera de cancha.

-Es un cambio bastante grande. Lo bueno es que al haber estado ya aquí, lo que es la cultura y el idioma ya estoy acostumbrado, eso no ha sido un gran cambio, pero de la vida de college a profesional sí es muy grande. Lo más obvio es que en college tienes clases, aquí no. También por todos los medios que tienen los equipos NBA y, de todos los medios que tienen, el tratamiento que recibes y las herramientas que tienes a tu disposición para estar en la mejor forma posible. Solamente en la semana que estuve en Las Vegas lo noté y la verdad es que es increíble.

-Relacionado con esto, tu proceso previo al Draft no fue lo habitual. Al fin y al cabo, los jugadores suelen realizar diferentes workouts con muchas franquicias, ir al Combine y tal y tú seguiste una estrategia que podría decirse arriesgada. Supongo que tendrías la promesa de que los Grizzlies te elegirían, pero cómo viviste ese proceso, más teniendo en cuenta que en la noche del Draft todo puede pasar.

-Realmente la noche del Draft es una lotería, nunca se sabe y es un poco esperar, todas las cartas están echadas. Durante el proceso lo que yo quería era estar en casa, en España, mejorando mi juego, entrenando todos los días de cara a la próxima temporada. Yo ya había decidido que quería empezar mi vida profesional y tuve la suerte de que me eligieron. No hice ningún workout, pero mi año en Loyola fue suficiente para que la gente viese que realmente merecía estar ahí. Ahora toca esto y tengo muchas ganas de empezar.

-Ahora estás ya en la ciudad de Memphis y con tu contrato firmado, ¿has podido hablar con la gerencia sobre el papel que quieren que tengas? ¿El plan de trabajo hasta el inicio del training camp y esas cosas?

-Ahora lo primordial, tenemos dos semanas de descanso, quieren que encuentre un sitio, que me sitúe y que nos aclimatemos, tanto yo como el otro rookie, y ya cuando empiece el training camp ya irán hablando con nosotros. Aquí entienden que el año rookie es muy importante, que es un año de situarse, de adaptación, entonces creo que van a hacer un gran trabajo con nosotros. Y poco a poco van a ir hablando con nosotros y diciéndonos qué esperan.

-Según se filtró, Juancho Hernangómez va a jugar este año en los Grizzlies, supongo que no habrás podido contactar con él, pero ¿cómo de importante puede ser contar con un veterano con el que compartes lengua en tus primeros pasos en la liga?

-Muy importante el tener un veterano siempre ayuda, compartimos habla, venimos del mismo sitio. Sin duda, tenerlo va a ser importante, alguien que lleva muchos años jugando y que me va a poder ayudar mucho, en todos los ámbitos, tanto deportivamente como fuera de cancha. Yo creo que va a ser muy importante y me va a ayudar bastante.

-Más allá de la ilusión y las ganas de crecer en la liga, ¿qué esperas de tu carrera en la NBA?

-Este es el primer año, paso a paso, como siempre. Pienso siempre en el año que estamos, pero yo creo que con trabajo y seguir haciendo lo que llevo haciendo siempre, jugando el juego que he jugado toda mi vida, por algo estoy aquí, no tengo que hacer nada distinto. Espero seguir jugando muchos años y tener una larga carrera aquí si es posible.

Las opiniones aquí expresadas no reflejan necesariamente aquellas de la NBA o sus organizaciones.

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