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New York Knicks

El año en el que New York Knicks y Carmelo Anthony fueron felices

Carmelo Anthony vuelve este miércoles al Madison Square Garden, por segunda ocasión desde su salida de los Knicks en el año 2017. El actual jugador de los Portland Trail Blazers intentará tener mejor suerte que en el primer regreso, cuando cayó con el Thunder por 111-96, anotando 12 puntos y lanzando 5-18 de cancha. En una noche en la que se esperaba que todo gire en torno a Melo, el que terminó brillando fue otro alero talentos y anotador: Michael Beasley, figura del encuentro con 30 puntos.

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Aquella frustración para Anthony ejemplifican lo que han sido unos últimos años muy difíciles en lo personal, sin lograr adaptarse a un nuevo lugar en la liga, pasando sin éxito por OKC y Houston, para luego llegar a estar un año alejado de las canchas, hasta que finalmente los Blazers apostaron por él. Claro que a los Knicks no les ha ido mucho mejor en el interín: hace seis años que no se clasifican a los Playoffs y han estado consistentemente entre los peores registros del Este, temporada tras temporada.

Si bien no sabemos cuándo terminará la desfortuna para Carmelo y New York, sí podemos recordar el origen de la misma. O mejor dicho, retrotraernos a la última vez en la que ambos fueron felices. Para eso activamos la máquina del tiempo y viajamos sin escalas a la campaña 2012-2013. Acompañennos.

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Antecedentes

Aquellos eran tiempos mejores para los Knicks, aún sin tratarse precisamente de años de gloria, ni mucho menos. A partir del traspaso con Denver en la 2010-2011, en el que sumaron a Carmelo, llegaron a los Playoffs en dos campañas consecutivas. Aunque claro, en las dos se despidieron rápidamente: out en la 1° Ronda del 2011 y 2012, ante Boston (0-4) y Miami (1-4) respectivamente.

La 2011-2012 trajo otra novedad clave: la salida de Mike D´Antoni tras arrancar con marca de 18-24, para ser reemplazado por un Mike Woodson que ganó 18 de los 24 partidos que disputó en esa Fase Regular acotada por el lockout patronal. Claro, la relación entre D´Antoni y Carmelo nunca había sido la mejor, por lo que la llegada de Woodson trajo un aire fresco al que la franquicia terminaría sacándole un importante provecho.

¿Cómo se movió New York en aquel mercado? Sumaron a Marcus Camby, Raymond Felton y Kurt Thomas vía traspasos, mientras que ficharon a Jason Kidd, Pablo Prigioni, Ronnie Brewer y Rasheed Wallace como agentes libres. Luego, con el correr de la campaña incorporarían a Kenyon Martin y Quentin Richardson. ¿Bajas de la 2011-2012? Jeremy Lin y Landry Fields fueron las más relevantes.

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Los movimientos de los Knicks apuntaban a una idea clara: rodear a Carmelo con jugadores veteranos, líderes con personalidades fuertes. De hecho, de los 19 jugadores que vieron minutos para New York en ese certamen, 11 tenían 30 años o más y uno sólo bajaba de los 27 (Iman Shumpert con 22). Incluso llegaron a compartir plantel seis +35: Thomas, Kidd, Camby, Wallace, Prigioni y Martin.

La Fase Regular

Ya con el plantel armado, llegaba el turno de diseñar el equipo y desde un principio, Woodson sorprendió. Ante la eventualidad de tener a Amare´ Stoudemire lesionado, los Knicks abrieron la campaña jugando con Carmelo Anthony de ala pivote. Si bien hoy puede parecer algo natural, lo cierto es que aquella fue la primera ocasión en la que el oriundo de Brooklyn salía de su puesto natural de alero. Era otra liga, con posiciones más fijas y sin tanta tendencia al small-ball.

La movida no pudo salir mejor: los Knicks ganaron 8 de sus primeros 9 partidos y cualquier discusión que pudiera haber sobre el rol de Anthony, se desvaneció por completo. Aunque luego descubriríamos que el propio jugador no se sentía del todo cómodo en aquella función, lo cierto es que la misma le permitió tener la mejor temporada de su carrera, al menos desde lo individual: lideró la NBA en anotación (28,7), se destapó como un triplero de peligro (2,3 conversiones por partido, máxima de su carrera) y estableció todo tipo de marcas personales en cuanto a estadísticas avanzadas (tope en PER, BPM ofensivo y win shares).

Claro que el éxito de Carmelo no vino solamente de la mano de un cambio de posición o de un año inspirado de su parte. Los Knicks tuvieron una estructura a su alrededor que potenció a todos, con pasadores extremadamente inteligentes como Kidd y Prigioni, y por sobre todas las cosas, un tremendo grupo de tiradores. Cuando se habla de la revolución triplera de estos años, se suele ser injusto con este equipo de New York, que lideró la competencia en triples anotados (10,9) e intentados (28,9), finalizando además quinto en porcentaje (38%).

La alineación titular sufrió algunas modificaciones con el transcurso de la 2012-2013: Prigioni le sacó la titularidad a Kidd, mientras que Shumpert hizo lo propio con Brewer. Pero lo que no cambiaron fueron los buenos resultados: terminaron la Fase Regular con marca de 54-28, ganando 16 de sus últimos 18 partidos. Apenas el Miami Heat tuvo un mejor registro en el Este (66-16), en camino a lo que sería su defensa del título del 2012.

Las 54 victorias fueron la máxima de una temporada de los Knicks desde la 1996-1997, cuando ganaron 57 con Patrick Ewing a la cabeza. Para Carmelo también significó un récord personal de triunfos, empatando lo conseguido con Denver en la 2008-2009.

Los Playoffs

Con semejante actuación en la Fase Regular, las expectativas de cara a los Playoffs eran altísimas. Sobre todo si pensamos que los Knicks no habían ganado una serie de postemporada desde el año 2000, cuando vencieron a Toronto y Miami, para luego caer ante Indiana en las Finales de Conferencia.

El rival en Primera Ronda fueron los Boston Celtics, ya con dos veteranísimos Paul Pierce y Kevin Garnett, además de Rajon Rondo en los controles. Los Knicks ganaron los primeros tres partidos y parecían encaminados a una barrida. Sin embargo, Boston se llevó el cuarto en casa, ganó el quinto en el MSG y prendió todo tipo de alarmas de cara al sexto. Finalmente no hubo épica: los de Woodson ganaron el sexto encuentro por 88-80, con 21 puntos de Carmelo y una gran actuación de Prigioni (14 puntos y 4-6 en triples).

Cuando el panorama parecía empezar a aclararse para tener un duelo entre Anthony y LeBron James en las Finales de Conferencia, los Indiana Pacers demostraron que tenían otros planes: tomaron una rápida ventaja de 3-1 y aunque los Knicks defendieron la localía en el quinto, la serie se terminó con un 106-99 para los de Vogel en el Juego 6, a pesar de los 39 puntos de Carmelo.

Así se le ponía punto final a una temporada memorable de New York, aún cuando no lograron avanzar más lejos en los Playoffs. Desde entonces, nada ha sido igual: los Knicks todavía están buscando su siguiente campaña ganadora; Carmelo sólo ha disputado una serie de postemporada, con la derrota de OKC ante Utah en el 2018.

Cuando Anthony pise esta noche el parquet del Madison Square Garden, seguramente habrá muchísimos recuerdos que aparezcan en su cabeza. Pero ninguno más satisfactorio que aquellos relacionados a un 2013 especial por donde se lo mire. Tiempos dorados de un pasado mejor.

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