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Phoenix Suns

Un día como hoy en la NBA: Devin Booker y sus históricos 70 puntos contra Boston Celtics

¿Actuación legendaria o celebración desmedida? Este 24 de marzo se cumplen tres años de uno de los episodios más comentados del básquet NBA reciente: cuando Devin Booker anotó 70 puntos a los Boston Celtics en el TD Garden. Jornada tan polémica como impresionante.

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La joven estrella de Phoenix Suns apenas tenía 20 años cuando firmó semejante actuación. Sin embargo, aquel partido terminó en derrota para los suyos y con una foto en los vestuarios que recibió muchas críticas. "Celebraron aquella actuación como si hubiesen ganado el título de la NCAA", comentaba Gay Washburn, escritor del Boston Globe durante muchos años.

Tres años después, con algo más de historia de por medio, ¿cómo recordamos esta presentación de Booker? Lo cierto es que solo se recuerdan los 70 puntos y la derrota, pero como toda buena historia, esconde mucho más. Vamos a ello.

Los Suns visitaban uno de los campos más complicados de la liga para completar un back-to-back (perdieron la noche anterior por 26 puntos en Brooklyn) y una gira de seis partidos fuera de casa. Se presentaron con Tyler Ulis, Booker, Derrick Jones Jr, Marquese Chriss y Alex Len como titulares, que según Elias Sports Bureau es el quinteto más joven de la historia de la NBA con un promedio de 21 años y 14 días.

"Phoenix no tenía muchas opciones. Era solo Devin", apunta Doug Haller, del Arizona Republic. Y razón no le faltaba. La temporada 2016-2017 con Earl Watson en el banco fue un absoluto desastre. Se confiaba mucho en el entrenador, pero apenas duró los tres primeros partidos de la siguiente campaña. "Phoenix era el equipo más predecible de la liga en ataque", comentaba un asistente de un equipo rival a Bleacher Report tras su despido.

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Así, los Suns y Booker apuntaban a otra noche que terminaría en paliza ante un equipo serio. Devin falló sus tres primeros lanzamientos y sufrió el plan defensivo de Boston: incidir en Booker. Si frenabas al escolta, impedías cualquier mínima opción que tuviesen aquella noche. Entre Marcus Smart y Jaylen Brown le hicieron la vida muy difícil y se marchó al descanso con 19 puntos. Los Celtics mandaban por 23.

El encuentro parecía sentenciado. Era marzo, finales de temporada regular. Incluso la gente agradecería un final rápido para volver a sus casas, descansar y llegar con todas las fuerzas a Playoffs. Pero Watson realizó un cambio en el descanso: situó a Booker como base y lo mandó realizar acciones de pick&roll a discreción.

En las acciones de bloqueo y continuación, el escolta se encontraba con Kelly Olynyk y Amir Johnson delante. Sobra decir que ambos pivotes quedaron expuestos ante los cambios de velocidad y los recursos técnicos de Booker. Fue desquiciante para la defensa de los Celtics tanto como lo eran las defensas de Smart y Jaylen sobre su figura. Devin cerró el cuarto con 23 puntos, un 5 de 9 en tiro y 11 desde la línea de libres. Así, sin darse uno cuenta, estaba ya en 42 tantos y faltaba un cuarto, aunque Boston mandaba con claridad (97-80).

Es en este tercer periodo donde empieza la polémica. Booker pedía a los árbitros que se fijasen más en Smart y en las posiciones que estaba tomando cuando lanzaba. Un intercambio de gestos y quejas que provocaron un mayor cuidado arbitral hacia Devin ante uno de los jugadores más intensos y pillos de la liga.

Para el último cuarto, Watson pretendía dar descanso a su estrella. "Me miró y me dijo con un gesto que no. Creo que el hecho de que Smart fuese a por él hizo efecto. Salió al último cuarto a hacer su juego, a ir a por ellos", dijo el entrenador. Booker lanzaría 16 de los 27 tiros de Phoenix en los últimos 12 minutos y la reacción global fue la misma que la de su entrenador.

Earl Watson no miraba los números y desconocía cómo iba el escolta. Se giró hacia su entrenador Nate Bjorkgen, ahora asistente de Nick Nurse en Toronto, y le preguntó que por qué animaba tanto la grada del Garden ante un partido ya sentenciado. "Book lleva 65", decía un sorprendido Bjorkgen. "No sh*t?!" fue la respuesta de Watson. Imposible resumirlo mejor.

Los últimos dos minutos de partido fueron un conjunto largo y hasta tedioso en ciertos momentos de faltas y tiempos muertos de Phoenix para parar el reloj, alientos de la grada, enfados desde el banco de Boston y, por supuesto, puntos de Booker. Muchos puntos. Devin alcanzó los 70, rompió el récord de mayor anotación de la historia de la franquicia (60 de Tom Chambers en 1990) y se convirtió en el más joven de la historia de la NBA en alcanzar los 70. Además del tercer jugador en hacerlo con derrota. Mayor cantidad de puntos desde los 81 de Kobe.

Un periodista preguntó en rueda de prensa a Watson sobre sus intenciones. Los motivos de parar tanto el partido.

"¿Estábamos tratando de darle los 70? Y la verdad es que no, estaba tratando llegar a la prórroga y que terminase con 80", decía Watson. "Realmente no estoy dispuesto a renunciar en ninguna situación, en ningún escenario. Ese nunca he sido yo. En los mejores equipos en los que he estado, has ganado partidos así en finales apretados".

Los siguientes días fueron de debate sobre si debían celebrar esa actuación con derrota en una pésima temporada. Fue el día de la eclosión de Booker, que pasaba de los 13,8 puntos de promedio de su año rookie a los 22,1 como titular indiscutible. Pero también el primer día de las preguntas habituales, sobre sus estadísticas vacías y el hacer ganar a su equipo.

¿Tenía motivos Phoenix para celebrar? Sin duda. Apenas sumaron 24 victorias esa temporada y que Booker alcanzase dicha cifra significaba mucho, más en una cultura como la de Estados Unidos en la que los números tienen mayor peso. ¿Resultó excesiva la foto con el cartel de los 70 emulando los 100 de Chamberlain? También. Sin esa imagen la polémica habría sido menos ruidosa.

Al igual de cierto es que, aquel día, sin los 70 de Booker, Phoenix hubiese recibido una de sus palizas más salvajes. Han sufrido muchas estos últimos años, tantas que la memoria no alcanza a recordarlas. Pero sí se guarda este partido en la memoria, porque es un fiel reflejo de los Suns del último lustro. Un Booker solitario, realizando actuaciones sobresalientes para mantener a un equipo mediocre. Phoenix no tenía más, solo a Devin.

Como curiosidad para terminar, Devin registra su mayor promedio anotador de carrera precisamente ante Boston: 30,7 puntos.

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  • Nacen Mike Woodson (1958), TJ Ford (1983), Chris Bosh (1984) o Myles Turner (1996)
  • 1969: Wes Unseld se convierte en el segundo rookie después de Wilt Chamberlain en ser nombrado MVP de la temporada. También fue nombrado Rookie del Año
  • 1970: Jerry West gana su único título de anotación con un promedio de 31,2 puntos por partido
  • 1973: Nate "Tiny" Archibald se convierte en el único jugador de la historia de la competición en liderar la liga una temporada en puntos (34) y asistencias (11,4) por partido
  • 1996: Damon Stoudemire rome el récord de triples para un rookie con 126
  • 2001: Karl Malone supera a Moses Malone como el jugador con más tiros libres anotados de la historia de la NBA

Las opiniones aquí expresadas no reflejan necesariamente aquellas de la NBA o sus organizaciones.

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